
En muchos sectores no basta con conocer cuántas unidades hay en stock. Es necesario saber exactamente qué unidad se ha comprado, vendido o entregado a cada cliente.
Trabajar con números de serie permite identificar cada artículo de forma individual, facilitando su trazabilidad durante toda su ciclo de vida. Esto resulta especialmente importante en equipos informáticos, maquinaria, herramientas, dispositivos electrónicos, equipos médicos, instrumentación industrial y cualquier producto que requiera garantías, mantenimiento o servicio técnico.
La trazabilidad evita problemas
Cuando un cliente comunica una incidencia, disponer del número de serie permite conocer en cuestión de segundos:
- Cuándo se compró el artículo.
- A qué proveedor pertenece.
- En qué fecha se vendió.
- Qué cliente lo recibió.
- Si ha pasado por reparaciones o sustituciones.
Esta información agiliza enormemente la gestión de garantías y evita errores al intervenir sobre productos aparentemente iguales.
Un control imprescindible para muchas empresas
La gestión por números de serie también aporta seguridad en los procesos internos. Permite controlar qué unidad concreta entra en el almacén, cuál sale y dónde se encuentra en cada momento.
Además, si un fabricante comunica una incidencia sobre una determinada serie de producción, es posible localizar inmediatamente qué clientes recibieron esas unidades y actuar con rapidez.
Cómo lo resuelve Zynara
Zynara incorpora de serie la gestión completa de números de serie, permitiendo registrar tanto las compras como las ventas asociadas a cada unidad individual. Es un módulo integrado de serie.
De este modo, cada artículo queda perfectamente identificado desde su entrada en la empresa hasta su venta al cliente, ofreciendo una trazabilidad completa y una consulta inmediata de todo su historial.
Además, cuando se fabrican kits o productos mediante procesos de fabricación, Zynara puede generar automáticamente números de serie únicos, garantizando que cada unidad fabricada disponga de su propia identificación desde el momento de su creación.
Gracias a ello, las empresas mantienen un control preciso sobre sus productos, simplifican la gestión de garantías y ofrecen un servicio posventa mucho más eficiente.